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La transferencia la obtuvo Mariusz Brzoskowski, en el avión Nairobi-Istambuł, el 26.11.2009, a las 6.00 ¡Os escucho, Los Maestros del Amor! ¡Benvenido Mariusz, mi querido Dorohus! Nunca dudes en tu ser espiritual, en principio del Amor, en Dios Omnipotente que es fermento y espíritu del Amor. No busques la comprensión de Mi Ser, la senda evolutiva, sino vive con el Amor que es lo más bello, más magnífico y más perfecto de todo. Esto pone las exigencias muy altas para cada existencia en el Universo. Sabes bien que más fácil es conducirte con maldad, ser delincuente, ladrón, que ser un creador y sembrador como Yo Soy El Creador y Sembrador del Amor, es decir, de las cosas buenas, la compasión y la unidad. El resto esto son solo los conceptos mentales. Ser bueno significa vivir por encima de la mente. Entonces estarás viviendo en Sí, no tienes que llamarme Dios - hablando Amor te diriges a Mi Ser. La palabra Dios fue maltratada y desvirtuada sobre No existe mal en Mí, aunque está en el Universo. No existe dualidad en Mí, aunque está en el Universo. No existe la curiosidad de todas las experiencias en Mí, aunque ellas están en el Universo. Soy una sustancia perpetua del Amor, la totalidad de su complejidad y de la deidad. Soy contigo, porque Tú eres parte de Mí. Cuida su pureza, su deidad, vive, reacciona, desarróllate, experimenta todo con el apoyo del Espíritu de Amor. Sé en Mi, enteramente, plenamente, porque el Amor es algo lo más importante en la vida. Siente esto con tu corazón, con tu visión. Desarrolla el Amor, que es en Nosotros lo más noble y más magnífico. Deja las consideraciones filosóficas, porque, como notaste, la cabeza duele del pensamiento cuando admites dudas, negaciones, las pruebas de la comprensión mental. Cuando piensas creativamente sientes la alegría, aparecen las nuevas ideas, pruebas el Amor en ti, porque no dudas en Él, sino lo manifiestas. Pues no dudes, sino actua con valencia, no temas, sino camina por la vida atrevitamente, con la alegría y con la cabeza sobre la nuca, para manifestar a nosotros, los seres verdaderos y vivos. Dios no es una utopía, una ilusión, sino Omniexistencia que perfecciona todo qué lo exige. Por eso el proceso de perfección es de vez en cuando doloroso, difícil, exige el tiempo y la paciencia, el aguante, la constancia, la fé y la esperanza, la aceptacion de sus propios errores, todo esto con un solo objetivo - la transubstanciación en Amor. De esa forma te sanas a ti mismo y a todo el Universo. No creas también en las fábulas, que alguna conciencia, una célula individual puede curar todo el Universo. Si era así, el mundo habria sagrado ya hace tiempo, basado en el principio de la igualdad. Pero todo arte de la creación cuenta con mucha diversidad, pluralidad, en Hagamos esto en plenitud y en la manera más perfecta como podemos y sabemos, tomando en cuenta la complejidad de Omniexistencia. |


